martes, 3 de noviembre de 2009

Gobiernos Post-Revolucionarios.


Adolfo de la Huerta fue nombrado presidente sustituto por el Congreso de la Unión. En su breve gestión logró que se rindieran algunos revolucionarios que todavía andaban alzados, principalmente el famoso general Francisco Villa, a quien Carranza con Obregón al mando había derrotado en 1915 en El Bajío. Convocó a elecciones en septiembre, resultando triunfador, obviamente, el general Álvaro Obregón para el periodo de 1920-1924.

En diciembre de 1923, de la Huerta en su deseo de ser presidente de nuevo, y ver que Obregón apoyaba a Plutarco Elías Calles, desencadenó una rebelión en la que lo apoyaron las dos terceras partes del ejército nacional. Para el 11 de marzo siguiente, abandonó el país dejando acéfalo el movimiento, mismo que para fines de ese mes fue derrotado. Este levantamiento tuvo como consecuencia la muerte de muchos revolucionarios muy valiosos.

Adolfo de la Huerta (1881-1954) fue gobernador provisional de Sonora (1916-1917, y luego electo (1919-1923). En su gobierno, suavizó el trato a los opositores, incluidos los yaquis rebeldes, y restableció el poder judicial que había sido suspendido por Calles. Fue con de la Huerta como gobernador, cuando los Sonorenses desconocieron a Carranza como presidente de la República, a través de El Plan de Agua Prieta, el 23 de abril de 1920. la rebelión fue secundada por los estados de Michoacán, Zacatecas y Tabasco. Carranza abandonó la capital de la República para establecerse en Veracruz, pero en el trayecto fue cobardemente asesinado en la ranchería de Tlaxcalantongo, Puebla, el 20 de mayo de ese mismo año.

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